Antropocoria

(Anthropochory en inglés)

Se llama a la acción de dispersar semillas por la mano del hombre.

Las semillas por sí mismas no se desplazan, son estáticas, solo tienen una forma rígida.

 

Por eso cuando caen del árbol necesitan que algún elemento externo a ellas las desplacen para que no se queden justo debajo. Porque si se quedaran ahí no crecerían bien por la sombra que le daría su ancestro y a la poca tierra que tendría para echar raíces.

 

Todos los árboles que hay actualmente, han llegado a nuestros días porque sus semillas han tenido la capacidad de aprovechar los  elementos externos para desplazarse en su entorno.

 

Algunas son aladas y aprovechan el viento (Anemocoria), otras flotan en el agua y son arrastradas por las corrientes (Hidrocoria), otras son atractivas para los animales y son ellos los que las alejan y abandonan después de comer su fruto (Zoocoria).

 

Y todas estas formas casuales, son las que han hecho que los árboles tengan éxito en su reproducción y hayan podido llegar a expandirse.

 

Pero más allá de estas formas, está la forma intencionada de dispersión, y en toda la naturaleza, el ser humano es el único que la practica.

A esta dispersión de semillas por parte del ser humano se llama Antropocoria.

LAS SEMILLAS

Mini guía de de iniciación.

“Los árboles se reproducen por semillas”, eso es lo que siempre nos enseñan en el colegio, pero esto que es tan sencillo se nos suele olvidar cuando somos adultos.

 

– ¿Y cómo son las semillas exáctamente? ¿Dónde se esconden? ¿Cómo sé que me encuentro delante de una?

 

Estas son las preguntas más habituales que se hace la gente cuando hablan de semillas. Pero esto es más fácil de lo que parece, vamos a intentar contestar estas preguntas básicas para poder hacer un mejor uso de la Antropocoria.

 

  • Todos los árboles producen semillas con las que reproducirse, pero no siempre que miremos a un árbol las veremos, sólo los ejemplares adultos las producen y sólo durante una época del año.
  • Las semillas de cada especie tienen formas distintas. Algunas serán bellotas, otras estarán dentro de unas vainas, otras dentro de unas piñas, otras en el interior de una fruta o tendrán una forma especial para poder ser desplazada por el viento. Pero no hace falta ser un experto botánico para reconocer las semillas de un árbol, si cuelga de sus ramas, tiene aspecto de seco y no son flores, es muy probable que sean sus semillas.
  • La mayoría de las semillas de los árboles están preparadas para su dispersión en otoño o invierno, y será después de pasar el frío del invierno, cuando algunas germinarán cuando empiece a hacer calor en primavera.

 

Esto es básicamente lo que hay que saber de las semillas para empezar a practicar la Antropocoria. Siempre sería mejor profundizar más y llegar a reconocer las especies y cuál es el momento y la forma idónea de dispersarlas, pero es mejor empezar por lo fácil, que no empezar.

 

También hay que recordar que los árboles producen cientos o miles de semillas, de las cuales, sólo un porcentaje muy bajo llegan a germinar. Pero esto no debe desanimarnos, todo es cuestión de probabilidades, cuantas más dispersemos, más nacerán.

LA DISPERSIÓN

Mejor un poco que nada.

La naturaleza sigue su curso normalmente y no debería ser necesario que el hombre intervenga. Lo que pasa es que el tiempo que tiene la naturaleza para repoblar es mucho más lento que el que suele tener el hombre para degradarla.

 

Por eso hay profesionales que se dedican a repoblar entornos naturales y por eso creo que es bueno que todos sepamos que eso se puede hacer y que tengamos esa curiosidad de saber como se reproducen lo árboles y como hacerlo en nuestras pequeños rincones.

 

El fin no es conseguir una repoblación masiva y totalmente eficaz, el fin de este proyecto es menos ambicioso, es solo dar un paso pequeño (y poco costoso), en lugar de proponer algo que necesite mucha más implicación.
Creo que es mejor mejorar la conciencia por el entorno de 0 a 2 y conseguirlo, que no intentar hacerlo de 0 a 10 y no llegar a nada.